Franco Demente: Qué piensan sus fans lectores.

Gabriel Moraga F, dice: Hace unos días terminé de leer Franco Demente y quedé bastante estupefacto con el desarrollo del personaje principal. El ingeniero gay Franco Dumas. Quedé estupefacto porque no esperaba un protagonista de esta índole de parte de Muñoz Opazo. Leí sus dos novelas anteriores, y siempre fue condescendiente, romántico por no decir tierno con sus personajes protagónicos. Muy sufridos, muy incomprendidos y siempre victoriosos hombres homosexuales, al final de cada historia. Como lo fue La Trilogía de las fiestas y Monvetusto. Ahora, simplemente el escritor saca su daga y su buen cuchillo. Al más puro estilo de Kill Bill, y arrasa con sangre por donde quiere y con cuanto quiere. Realmente impacta esta historia. Y tal como dice el comentario ya publicado por ustedes, el terremoto al final de la narración es la verdadera guinda de la torta. Si lo sangriento que es Franco Demente en un principio, te mantiene expectante de lo que viene; para pasar por momentos de gran erotismo y aflicción sentimental en el centro de la historia; el terremoto de este 2010 en el término, te enreda aun más en lo psicológico. Desemboca en un final inesperado pero también metafórico. Te quedas con el llanto metido en la garganta. Así de simple.

Leandro Solar, dice: Hola, leí Franco Demente y la verdad la encontré super buena. Aunque me quedo eso sí con Monvetusto. Prefiero a los protagonistas gays más calmados je je. No tan sobresaltados y eufóricos. Lo que sí me gustó mucho es el estilo detallista que tuvo el escritor en esta ocasión. Soy bien franco, como dice el título, quedé para adentro ya que los relatos te transportan al lugar de los hechos. Si bien no han dicho en ninguna crítica o comentario que es policial, yo sí pienso que tiene un buen porcentaje de novela policial. Los homicidios son geniales. El ingeniero aborrece es cierto pero también es querido. Y yo creo que todos los gays tenemos esa cuota de maldad o venganza que el personaje realiza en esta historia. Obvio mirando la temática desde un parecer simbólico.

Patricio Becerra López, dice: Me gustó mucho Franco Demente, a pesar de ser casi una novela policial con mucha violencia y sangre, contiene los ingredientes necesarios para decir que este escritor ha retomado la afectividad gay en todas sus formas. Sobre todo en la parte central de la obra, cuando se resalta la relación con su pareja con quien forma un hogar, que sorpresivamente se ve truncado por los desenlaces negros y fatales que el autor prefiere dar a sus personajes. Si bien me había acostumbrado al estilo positivo y sereno de sus novelas anteriores, ahora debí desayunarme un plato de tripas, sangre, muerte y llantos tortuosos. Tanto por lo que se tiene como por lo que se pierde. Por instantes, incluso, me sentí reflejado en la psicosis del protagonista, que en algunos capítulos simplemente raya la papa al más puro estilo de Quentin Tarantino. Tal como leí en un comentario escrito aquí en la revista, hay mucha influencia de este director de cine (Kill Bill). Pero Rodrigo pone su toque gay, tan enraizado en sus creaciones. Una obra interesante, que merece estar en las mejores librerías ya que promete mucho. No obstante, como dicen en la prensa, están de moda los e-books o libros electrónicos, y por mi parte no tuve problemas en digerirme virtualmente este cúmulo de heterocidios, a veces despreciables, a veces bien justificables.

Marcelo dice: Hola Rodrigo! Primero que todo, me alegra saber que existe gente tan admirable como tú, porque eres un gran aporte literario y cultural, lo que para mí es de gran importancia ya que soy un asiduo lector y amante del arte, además me siento orgulloso que representes a la comunidad gay de manera tan profesional y sincera como lo haces. En este momento estoy leyendo Franco Demente, que dicho sea de paso, es una novela muy completa, buenísima y en cuyas páginas he encontrado muchas cosas que me identifican, pero te aseguro que leeré todos tus libros. Recibe un abrazo y mi admiración desde Concepción. Mucho éxito en todo!!!!

P Sotomayor Arellano, dice: He sido un gran admirador de Rodrigo Muñoz Opazo desde que publicó La trilogía de las fiestas novela que me llegó al alma, directo a mi corazón que siempre sufre por temas del amor y en ese libro me sentí identificado. Ahora con Franco demente no me pasó lo mismo es más me sentí desilusionado pero no porque la novela sea mala o esté mal escrita de hecho la encontré genial pero me deja esa sensación de que no hay posibilidad de ser feliz en el ambiente gay chileno. Es muy cruda, fuerte y despiadada. Y me digo a mi mismo es una novela pero a la vez dice cosas tan ciertas que me hacen pensar que realmente el mundo gay de Santiago es asi. Frío. Preocupado del sexo y de vengar y dañar a quienes te han dañado. Es mi punto de vista. Ojalá publiquen mi comentario. Igual este escritor se las trae y merece que lo publiciten como corresponde, es un gran aporte a la cultura gay chilena.

Francisco Briceño, dice: Realmente disfruté leyendo la novela y además creo que aprendí bastante de un mundo desconocido para mí. Como heterosexual puedo decir, que más allá de la inclinación sexual que pueda tener el lector, la trama, muy bien narrada cautiva de principio a fin. Las descripciones de personajes y lugares acompañados de temas que pude escuchar a través de Internet mientras leía la novela en formato electrónico, hicieron que mi imaginación volara por varios instantes. Ojalá esta obra llegue a España, en hora buena Rodrigo!

Lectores opinando sobre la contraportada, que ha causado más de alguna polémica por su fuerte contenido homoerótico.